La estratificación del riesgo de muerte súbita en escenarios clínicos transitorios continúa siendo un reto en la práctica clínica. En nuestro país se incorporó en la década de 2020 el dispositivo wearable cardioverter-defibrillator (WCD), o chaleco desfibrilador, diseñado específicamente para proteger a pacientes con riesgo elevado de muerte súbita en situaciones en las que no está indicado el implante inmediato de un desfibrilador automático implantable (DAI). Según las guías ESC2022, el WCD puede emplearse en pacientes con indicación de DAI en prevención secundaria pero con contraindicación temporal para su implante (por ejemplo, tras explantación por infección), así como en la fase precoz tras un infarto agudo de miocardio (IAM) con disfunción ventricular1. No obstante, en ambos escenarios la fuerza de la recomendación es limitada.
La evidencia reciente indica que el riesgo arrítmico temprano no se limita al IAM. Existen nuevas indicaciones descritas en revisiones actuales que incluyen miocarditis aguda, disecciones coronarias, miocardiopatías de nuevo diagnóstico, canalopatías, enfermedad coronaria no revascularizada y otras situaciones clínicas donde la reversibilidad del riesgo es incierta2.
En este contexto, presentamos la experiencia de nuestro centro, uno de los de mayor volumen nacional, donde el WCD se ha empleado no solo en el IAM reciente con disfunción sistólica, sino también en una amplia gama de situaciones clínicas de riesgo arrítmico transitorio.
Entre 2021 y 2025, se incluyó a 25 pacientes consecutivos a los que se prescribió un WCD en nuestro centro. Es un estudio observacional, descriptivo, retrospectivo y unicéntrico. Las características clínicas se resumen en la tabla 1.
Datos clínicos basales, comorbilidades, indicaciones, motivos de retirada y parámetros de uso del chaleco desfibrilador
| Características | Total n=25 | ||
|---|---|---|---|
| Edad, años (media, DE) | 49,2±13,3 | ||
| Sexo | |||
| Hombres, n (%) | 17 (68) | ||
| Mujeres, n (%) | 8 (32) | ||
| FRCV | |||
| Hipertensión arterial, n (%) | 7 (28) | ||
| Dislipidemia, n (%) | 14 (56) | ||
| DM2, n (%) | 5 (20) | ||
| Fumador activo, n (%) | 6 (24) | ||
| IMC, media ± DE | 27±5,1 | ||
| Tratamiento cardiovascular | CIC (n=14) | MCDNI (n=3) | Otros (n=8) |
| IECA/ARA-2, n (%) | 10 (71) | 3 (100) | 5 (62) |
| ARNI, n (%) | 1 (7) | – | – |
| BB, n (%) | 13 (93) | 3 (100) | 6 (75) |
| ARM, n (%) | 11 (79) | 3 (100) | 6 (75) |
| iSGLT2, n (%) | 12 (86) | 2 (67) | 4 (50) |
| Parámetros cardiológicos | |||
| FEVI (%), mediana [RIC] | 38 [34- 47] | ||
| INTERMACS, mediana [RIC] | 6 [5-7] | ||
| NT-proBNP(pg/mL), media [DE] | 1.173 [241-2.495] | ||
| Indicación de implante | |||
| Lista espera trasplante, n (%) | 6 (24) | ||
| IAM con arritmia ventricular precoz <48h, n (%) | 5 (20) | ||
| IAM reciente con FEVI ≤ 35%, n (%) | 4 (16) | ||
| Disección coronaria, n (%) | 3 (12) | ||
| Enfermedad cardiaca genética, n (%) | 2 (8) | ||
| IC recién diagnosticada con FEVI ≤ 35%, n (%) | 1 (4) | ||
| Retraso implante DAI, n (%) | 1 (4) | ||
| Anomalía congénita coronaria, n (%) | 1 (4) | ||
| QT largo adquirido, n (%) | 1 (4) | ||
| Miocarditis aguda, n (%) | 1 (4) | ||
| Motivo para la retirada | |||
| Vigilancia riesgo arrítmico, n (%) | 7 (28) | ||
| Trasplante cardiaco, n (%) | 5 (20) | ||
| Mejoría FEVI, n (%) | 4 (16) | ||
| Implante DAI, n (%) | 4 (16) | ||
| Reingreso, n (%) | 1 (4) | ||
| Rechazo del paciente, n (%) | 1 (4) | ||
| Activo en seguimiento, n (%) | 3 (12) | ||
| Funcionamiento del dispositivo | |||
| Eventos detectados, n | 11 | ||
| TSV, n (%) | 7 (63) | ||
| TVNS, n (%) | 1 (9) | ||
| TVMS, n (%) | 3 (27) | ||
| FV, n (%) | – | ||
| Eventos alertados (n) | 3 | ||
| Choques inapropiados, n (%) | – | ||
| Descargas aplicadas, n (%) | – | ||
| Parámetros de uso del chaleco desfibrilador | |||
| Pacientes en uso activo, n (%) | 3 (12%) | ||
| Días, mediana [RIC] | 95 [61-124] | ||
| Meses, mediana [RIC] | 3,1 [2- 4,1] | ||
| Horas de uso diario, mediana [RIC] | 23,56 [23,34-23,85] | ||
| Implante de DAI, n (%) | 4 (16%) | ||
| Rehospitalizaciones, n (%) | 4 (16%) | ||
| Mortalidad | |||
| Total, n (%) | 1 (4%) | ||
| Muerte súbita cardiaca, n (%) | - | ||
ARM: antagonista del receptor mineralocorticoide; ARNI: inhibidor del receptor de angiotensina y neprilisina; ARA-2: antagonista del receptor de angiotensinaII; BB: bloqueadores beta; CIC: cardiopatía isquémica crónica; DAI: desfibrilador automático implantable; DE: desviación estándar; DM2: diabetes mellitus tipo2; FEVI: fracción de eyección del ventrículo izquierdo; FRCV: factores de riesgo cardiovascular; IAM: infarto agudo de miocardio; IC: insuficiencia cardiaca; IECA: inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina; IMC: índice de masa corporal; iSGLT2: inhibidor del cotransportador sodio-glucosa tipo2; INTERMACS: Interagency Registry for Mechanically Assisted Circulatory Support; MCDNI: miocardiopatía dilatada no isquémica; NT-proBNP: fracción N-terminal del propéptido natriurético cerebral; RIC: rango intercuartílico; TSV: taquicardia supraventricular; TVMS: taquicardia ventricular monomórfica sostenida; TVNS: taquicardia ventricular no sostenida.
Nuestras indicaciones para la prescripción del WCD fueron muy diversas: lista de espera de trasplante (24%), IAM con arritmia ventricular precoz (20%), IAM reciente con fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) ≤35% (16%), disección coronaria (12%), enfermedad cardiaca genética (8%), retraso en implante de DAI (4%), anomalía coronaria congénita (4%), insuficiencia cardiaca de novo (4%), QT largo adquirido (4%) y miocarditis aguda (4%). Fuera de las indicaciones clásicas de cardiopatía isquémica y lista de espera de trasplante, para las demás indicaciones tuvimos en cuenta los siguientes criterios de inclusión: haber tenido un ingreso con parada cardiorrespiratoria, haber tenido una arritmia ventricular grave durante el ingreso, o bien que la patología afectase a un segmento coronario con posible riesgo de arritmias ventriculares (por ejemplo, disección espontánea de tronco coronario izquierdo).
Durante el periodo de uso se registraron 11 eventos arrítmicos, que correspondieron a 7 taquicardias supraventriculares, 1taquicardia ventricular no sostenida (TVNS) y 3taquicardias ventriculares monomórficas sostenidas (TVMS). Analizamos los eventos en cada paciente:
- •
Paciente 4. Hubo 7 alarmas de TVNS y 1alarma de TVMS (longitud de ciclo: 310ms). La arritmia produjo palpitaciones con estabilidad hemodinámica. El paciente evitó la terapia apagando la alarma y contactó con el equipo médico. Se decidió un abordaje conservador al autolimitarse la arritmia tras 30min. Continuó con el WCD durante 23días más (con un total de 478días) hasta el trasplante cardiaco.
- •
Paciente 11. Se produjeron 2 alarmas de TVMS (longitud de ciclo: 320ms). La arritmia fue asintomática con estabilidad hemodinámica, la paciente evitó la terapia apagando la alarma en 2 ocasiones y contactó con el equipo médico. Se decidió un abordaje conservador, porque la arritmia se autolimitó tras 20 y 15min, respectivamente. Continuó con el WCD 27días hasta el trasplante.
- •
Paciente 20. Se produjo una alarma de TVNS. El episodio fue asintomático y duró 20s, produciendo una alarma sonora autolimitada, sin necesidad de abortar por parte del paciente. Se registró el evento y se optó por un abordaje conservador, aumentando los betabloqueantes. Actualmente la paciente continúa monitorizada con WCD.
Todas las arritmias ventriculares fueron correctamente detectadas, sin llegar a producirse choques, dado que los pacientes permanecieron conscientes y pudieron abortar la alarma. No hubo descargas inapropiadas. La adherencia fue excelente, con una mediana de 23,56h/día [23,34-23,85]. La duración del uso alcanzó una mediana de 95días [61-124].
Tras el periodo de monitorización, tan solo se implantó un DAI a 4pacientes (16%). El motivo más frecuente de retirada del WCD fue la finalización del periodo de vigilancia de riesgo arrítmico (28%), seguido de trasplante cardiaco (20%) y mejoría de la FEVI (16%). Fuera de las indicaciones más convencionales de la vigilancia por cardiopatía isquémica y lista de espera de trasplante, de acuerdo con la casa comercial, se consideró un periodo estándar de vigilancia arrítmica de 3meses sin eventos para el resto de las patologías. En el caso concreto del paciente con anomalía coronaria congénita, el WCD se utilizó como estrategia puente tras una parada cardiaca atribuida a una causa potencialmente reversible, manteniéndose durante el periodo postoperatorio hasta confirmar la ausencia de riesgo arrítmico residual tras la corrección quirúrgica. Tras la retirada del WCD, el tiempo medio de seguimiento fue de 549días. Se produjeron 4 rehospitalizaciones (16%), todas ellas para realizar un trasplante cardiaco de pacientes en lista. En contraste con la incidencia del 3-11% descrita en los registros publicados, en nuestra serie ningún paciente presentó muerte súbita ni requirió terapia del WCD durante el periodo de vigilancia. Únicamente se produjo un fallecimiento, en el postoperatorio de un trasplante cardiaco con fallo primario del injerto. Solo se documentó un evento adverso relacionado con el dispositivo: una dermatitis de contacto por el textil, que se resolvió tras una suspensión temporal (fig. 1).
Distribución de las indicaciones de prescripción del WCD, motivos de retirada, parámetros de uso (días y horas/día) y evento adverso dermatológico registrado. DAI: desfibrilador automático implantable; FEVI: fracción de eyección del ventrículo izquierdo; IAM: infarto agudo de miocardio; IC: insuficiencia cardiaca; QT: intervalo QT; TSV: taquicardia supraventricular; TVMS: taquicardia ventricular monomórfica sostenida; TVNS: taquicardia ventricular no sostenida.
Aunque, por las características del registro, sea difícil confirmar la eficacia del WCD sobre la mortalidad, nuestra experiencia muestra que su uso en un amplio rango de situaciones clínicas se asoció a una elevada adherencia y a un perfil de seguridad favorable, con adecuada detección de eventos arrítmicos y ausencia de descargas inapropiadas. Esto abre la puerta a reforzar su papel como puente durante la reevaluación del riesgo en pacientes con perfiles heterogéneos, para los que las guías carecen de recomendaciones específicas.
Estos resultados son similares a la evidencia contemporánea. En el ensayo VEST se demostró la dificultad de proteger adecuadamente a los pacientes en la fase vulnerable inicial tras un IAM, especialmente cuando la adherencia al dispositivo es variable3. Sin embargo, un subanálisis del propio VEST mostró que en aquellos con uso mantenido se observaba una reducción significativa del riesgo de arritmias ventriculares malignas4. Este aspecto resulta especialmente relevante en indicaciones distintas al IAM, donde la población es más amplia y heterogénea.
Del mismo modo, datos recientes del estudio SCD-PROTECT han puesto de manifiesto que el riesgo de muerte súbita en los primeros meses tras el diagnóstico es elevado en etiologías tanto isquémicas como no isquémicas, reforzando el valor del WCD en este periodo inicial como herramienta de protección temporal en escenarios clínicos transitorios5. A pesar de ello, persisten áreas de incertidumbre sobre qué subgrupos se benefician más del dispositivo, lo que subraya la importancia de aportar datos de vida real en nuestro medio que complementen la evidencia disponible6.
Teniendo en cuenta las limitaciones del tamaño muestral, la ausencia de grupo de control y de terapias efectivas y el carácter unicéntrico del registro, nuestros datos de vida real podrían ayudar a definir mejor el papel del WCD en la práctica clínica diaria de nuestro país, así como contribuir a una mejor definición de su papel como estrategia de protección arrítmica más allá de las indicaciones clásicas.
FinanciaciónArtículo sin financiación externa y sin ánimo de lucro.
Consideraciones éticasEste estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Investigación con Medicamentos (CEIm) del Hospital Universitario Paz (2026.018). Todos los pacientes proporcionaron su consentimiento informado para la utilización de sus datos con fines de investigación y publicación. Se garantizó la confidencialidad y protección de su privacidad conforme a la normativa vigente. Se tuvieron en cuenta las recomendaciones de las guías SAGER respecto a posibles sesgos de sexo y género.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificialNo se ha empleado ninguna herramienta de inteligencia artificial en el desarrollo de este trabajo.
Contribución de los autoresA. Lara-García: elaboración del manuscrito. C. Escobar: elaboración y revisión del manuscrito. A. Rodríguez-Chaverri, S. Rosillo, J.L. Merino y R. Moreno: revisión crítica del manuscrito.
Conflicto de interesesLos autores confirman que no han tenido conflictos de intereses a la hora de redactar o revisar este artículo.
Especial agradecimiento a la doctora Almudena Castro por su apoyo e interés en la formación de los residentes y en el impulso de la investigación clínica. Agradecimiento a la doctora Lucía Canales por el apoyo incondicional. En memoria del doctor Jesús Saldaña.







